lunes, 16 de noviembre de 2009

UN PERIODISTA COMO MANDAN LOS CÁNONES


Uno de los recuerdos más gratos que voy a tener del viaje a Palma Urban Golf es haber conocido a un periodista de la vieja estirpe, de block, lápiz y fino olfato, de los que nos ponían como ejemplo cuando íbamos a la Facultad y empezábamos a trastear como becarios en las redacciones deportivas locales, al menos, en mi caso.

El bueno de Laureano Suarez (redactor de RNE; subdirector de Interviu, Director de Viajar, Jefe de Prensa del Gobierno Asturiano, Dircom de la Casa de América,...) y, sobre todo, asturiano de pedrigee en ese Madrid de las Esperanzas y Gallardones, nos proyecta en este fantástico escrito, redactado en caliente, nada más volver del trip , el buen ambiente, migas y relación que ha dejado en el grupo de 'jugones' la experiencia Palma Urban City Golf... de hecho, hay una quedada en Lerma en breve, si os apetece ;o) iremos contando...


Querido David:

Como bien sabes tú, viejo marinero del proceloso mar de Blogs, en el insondable océano de la web, un comentario, una palabra perdida en ese espacio es irrecuperable. Pero te decía, sobre todas las cosas, que quiero que me aceptes en el club de los Belindos, que me parece el más fiero representante de la decendia golfística; uno de esos espíritus puros que abordan con arrojo el tee del uno blandiendo el driver como si de la Tizona se tratara: mirada limpia, swing dulce y ánimos sin fronteras... al menos hasta llegar al próximo hazard. Te exhortaba, de eso sí me acuerdo, a que no te bajes nunca de esa sonrisa de Belindo confeso y te proponía, el tiempo, un eslogan para tu blog: ¡Ponga un Belindo en su tee!

Lo cierto, querido David, es que el viaje a Palma, ese del que ya hablas en la red, ha sido toda una revelación. Para un viejo galápago ha resultado una experiencia rejuvenecedora, estimulante, golfística y golfera. Un tiro de aire fresco en la viciada atmósfera de esta crisis que no nos deja patear en paz y que a fuerza de ser exacto y, robándole el idioma a don Guillermo, diría yo que más bien nos obliga a "putear".

De ahí, por cierto, mis disculpas. Y es que se me escaparon un par de palabros de esos que a los bienpensantes hieren los oídos, por más que muchos de ellos apenas llegan a tener orejas. Pero yo creo que llamar ¡jodío! a un tipo zumbón, malhablado y socarronazo, no es desdoro ni para el idioma ni para los lectores. Eso te llamaba, ¿te lo puedes creer? Eso y otras cosas. Como a los demás porque, para mi fortuna y la de todos, ese grupo circunstancialmente palmesano, era muy, muy sugerente. ¿Acaso se te ha olvidado la risa de Joaquín? A mí no. No puedo olvidar la envidia cochina que me asaltaba que vez que el mamonazo de Santi le atizaba a la bola para ponerla en green de dos ¡¡en un par cinco!! No puedo olvidar la paciencia de mi sufrido compañero de partido, Jaime (tuvo que aguantarme dos jornadas). Cuanto hubo de sufrir viéndome errabundo de raf en raf (es más fácil de escribir que rough, ¿no te parece?) Si yo tuviera un blog, lo titularía así: De raf en raf.

Tengo que reconocer que me divertí mucho. Es una lástima que gente tan maja sólo aparezca de vez en cuando por tu vida. Le quedan a uno nostangias de futuro. Te gustaría compartir con ellos otros partidos, otras charlas, otras cosas... pero esta vida puñetera seguramente nos llevará por caminos diferentes. Nos queda, eso sí, nuestro querido Emilio, ese al que los angloparlantes llaman, no sé bien por qué, Email, cuando está tan claro... Aprovecho, pues, esta oportunidad que me brindas de "arrejuntar" estas letras para daros las gracias a todos por la compañía, por el buen humor, por las clases de golf, por estar ahí y tratarme como a uno de los vuestros...

Y, naturalmente, no puedo, no debo, olvidarme de nuestras hadas. No son, al menos para mí, "madrinas", porque a mi no me inspiran, como a tí tampoco, ¡bribón!, instinto maternal. Llamémoslas "protectoras", que lo son, que lo fueron, Cristine y Nieves. Gracias sobre todo a ellas, no solamente por los mimos, que fueron muchos, sino por ampliar nuestros horizontes geográficos, golfísticos y humanos. Gracias a ellas por su infinita indulgencia, por su simpatía y por habernos proporcionado la ocasión de conocer a Carlos, a David, a Héctor, a Jaime, a Joaquín, a Juan, a Pedro y a Santi, a quién el orden y el concierto del idioma sitúa el útlimo de esta lista, pero el primero en la orden de mérito de este grupo, palo en mano. A todos ellos, gracias por la compañía y la amistad que me habéis brindado y a tí, Belindo del alma, gracias especiales por darme la oportunidad de enviar este texto que no es sino un cariñoso abrazo a todos y un apasionado grito de amor al golf y a la vida.


laureano

2 comentarios:

r.a. dijo...

Nada, nada; que acredite un handicap alto como Dios manda y entonces ya veremos... :-)

Tanto belindo, tanto belindo y al final habemos entrau en una dinámica guay y aquí ya no hay más que mini-Tigers...

Por cierto, todo dicho sin acritud y respetuosamente, que conste.

David dijo...

jajaj Rafa, que cualquier día sales retratado !!! ;o)