lunes, 11 de enero de 2016

Gracias Crónica Golf, larga vida

Estaba yo tope perezoso en este inicio de año dispuesto a dedicarle este primer post del 2016 al espectacular plato combinado de dos filetes a 10 € que nos trincamos en el Campo de Logroño el otro día, cuando me encuentro con este artículo del amigo Óscar Oldgarcía en Crónica Golf que, cuando menos, me ha dejado un poco despistado.

Óscar, con Hugo de selfies en el ultimo Madrid Golf.

Bueno, miento. Despistado raso. Entre otras cosas porque, aunque dice mucho, tampoco lo dice todo, y menos de manera tajante, así que he leído la última línea he trincado el móvil y... así, es: he quedado como con la muerte de Bowie hoy, en estado de shock. El sheriff, el jefecito de Crónica Golf, my friend Oscar Díaz, decide, tras largas y concienzudas meditaciones de las que he sido muchas veces partícipe, parar la máquina y el mayor medio de comunicación de golf en España, Europa y Latinoamérica en internet deja de publicar desde hoy.

Si te gusta el golf, la información y la buena gente, espero que lo de asemejarlo al final de Bowie no te parezca una exageración, pero es que... la noticia del cierre de Crónica Golf, y más si conoces a las personas y los entresijos y los esfuerzos que cuestan las cosas, es de alcance en el mundo del golf, y no sólo nacional.



Y como siempre que hablo con Óscar, aunque me quede tranquilo (si hay alguien que sabe qué y cómo hacer las cosas en esta vida, creerme, es él y esta vez también ha sido así) no he podido más que transmitirle mi tristeza porque el proyecto se detenga en el punto de excelencia informativa al que había llegado, y sabiendo de los ingentes esfuerzos que estaba haciendo de un tiempo a esta parte, no sólo por mantenerlo en el día a día, si no también por darle alguna salida de futuro, con otra dinámica, grupo editorial o inversores adecuados.

A Óscar siempre le he sido claro, como haces con las personas con las que compartes no sólo grandes momentos y proyectos (cuéntamelo a mi con Coslaert en Medinah en la #ryderbelindo), si no que peleas por muchas cosas comunes en esto del periodismo, la comunicación y el golf, y quieres de verdad, como a un hermano: 'Óscar, amigo, todo lo que te acredita como hombre de bien, de conocimiento y de contenido en la parte de 'Saber y Ganar', te dilapida como un tiburón comercial... das mucho más de lo que recibes (especialmente al golf español), no pones en valor real de mercado el excelso producto que has ido construyendo con esfuerzo y buen hacer, y no hacen más que camelarte, deberías tener a alguien cerca en la parte de marketing y venta'. Dudo mucho que yo hubiese hecho algo con fundamento con este tipo de discursos, pero el final de esta historia viene a darme, en cierta manera, la razón. Hay que vender, cojones. Y con perdón.

Hay otros que siempre lo aguantan todo.

Independientemente de las habilidades de uno y otro para hacer business dignos en esta estepa llamada 'spanish golf', de donde el mismísimo Dersu Uzala saldría por patas, lo que está claro es que esto, lo del cierre y la decadencia, es un rollo que no sólo va de que las licencias sigan y sigan bajando como este pasado 2015, si no de que hay gente con mucho power que tiene poca visión sobre lo que es cuidar, mimar y fomentar un ecosistema que le conviene tenerlo florido, y no como estercolero o, lo que es peor, mudo o muerto. Y es en el tema de la comunicación, y especialmente, en los medios, donde el tema está como para escribir y escribir hasta quedarse... mudo? Qué está pasando aquí?


El tema de los medios de golf está complicadito.

Tal que así se lo he dicho a Oldgarcia, una vez más: 'si esta misma tarde no te llaman Oscar Maqueda de Golf Digest, Guille Salmerón del Periodigolf, o el gerente de la RFEG, Jorge Sagardoy, como estoy haciendo yo, pero para comprarte Crónica Golf, pero no con la pasta de sus empresas ni con la de todos los spanish golfers, sino con su nómina de enero, es que no están entendiendo nada de nada de esta fiesta. Y así nos y les va, claro. Yo, lo siento, pero no tengo ni cash, Óscar ;)

Acordándome de la #ryderbelindo, ésto si que está como para hacer un crowdfunding rapidito y que al menos nos garantizásemos la permanencia de Crónica Golf semanalmente, o en otro formato. Afortunadamente, y como bien indicaba Óscar en su post, él profesionalmente siempre ha sabido cómo salir adelante, y esta vez no será distinto. Eres un crack y, afortunadamente, no te vas del todo, Loco del Golf.

Tiempos difíciles para el spanish golf.

Es triste ver cómo los y las golfistas españoles nos movemos en un ámbito de retroceso permanente y donde los que tendrían que velar porque la gente que vale hiciese lo que sabe hacer (y que además ya lo ha demostrado, y con creces), no hacen más que cavar tumbas y poner zancadillas. En realidad, el caso de Crónica Golf no es el último, ni lo será. Era con lo que me despedí en el 2015, acordarse, Chiflis y compañía.

Dado que el último post de Crónica Golf tenía ese toque críptico que  también deja una puerta abierta a la esperanza, y a sabiendas de que siempre ha habido o hay alguien por ahí con un claro interés por el proyecto, sólo puedo decir que ánimo, que cuando un medio para la maquinaría todo se vuelve tremendamente difícil para no certificar su muerte y que si os hace falta a las partes, a ambas, alguien que os diga a las claras por qué esto no solamente es un disaster, si no que, además, debería haber una tercera vía, ese soy yo. Me llamáis, mucho trabajo, marca, producto, perspectivas e ilusión tiradas por la borda, chicos.

Y si el fin de Crónica Golf se consuma, sólo nos quedará agradecerles eternamente todo su empeño, buen hacer y querer que han demostrado por el golf a todos y todas las que por allí han pasado, y que bien conocemos, y a los que todos los días nos hemos alimentado, literalmente, con sus contenidos.

Un abrazo Óscar, y a todo el equipo, life for ever a Crónica Golf, y buena semana gentes del golf.

martes, 22 de diciembre de 2015

Último post de un 2015 horribilis

Voy a intentar reflejar en este último post del año, las agridulces sensaciones que me deja este 2015 en lo que a 'lo nuestro', el golf, se refiere. Lo agridulce es por ser lo más benévolo, descriptivo y educado posible, por cuanto que si soy sincero y hablo en castellano de la calle, éste que dejamos, con los mazapanes y las campanadas ya a la vuelta de la esquina, ha sido una auténtica puta mierda de year en lo que es mi contacto, disfrute, presencia y sentir para y con el golf. Un disaster total.


Simple y sencillo.

Os daré unos cuantos argumentos, no tanto por justificarme, que uno ya es mayorcito como para comérselas, como por aquello de verlos aquí escritos y saber qué cuestiones debería uno enfocar mejor para que este gap con el golf se acorte y, de paso, conseguir un buen feedback vuestro de todo esto que me ayude. A veces, muchas, a diario... pienso que lo necesito de verdad.

La tendencia de no más de un veintena de rondas al año iniciada en 2014 se ha mantenido, con todo lo que ello supone: el swing y las posibilidades de disfrutar en un campo de golf, al menos con tu juego, se desvanecen y tienes que hacer esfuerzos titánicos para que las partidas no acaben en dramáticas forradas. El disfrute del día de golf acaba siendo complicado.

Felicitación belinda de estas navidades.

El máximo exponente de esta situación la viví en el Campeonato Navarro de +35 donde me resultó realmente complicado mantener la compostura y darle sentido a mi existencia golfística siendo penúltimo con una tarjeta de 122 golpes. Sólo mi condición belinda hizo que no me pegase dos tiros aquel día. Mis compis de fly aún me hablan.

Me tengo que replantear unas cuantas cosas.

En lo laboral, vital, existencial... llega el final de un ciclo. Lo huelo como Nube Roja sabía de la llegada de los coyotes por las praderas del lejano oeste. No digo más.

Afortunadamente, no va a ser un proceso ni largo ni con demasiados traumas. Es lo que tiene vivir la vida con intensidad. Lo que funcione seguirá, lo que no, se cambiará. Y las líneas maestras de lo que 'es bien' y 'no es bien', todos las conocemos, esencialmente en el plano profesional. El año que dejo, aunque lejos del golf, ha sido un año muy intenso. El que entra lo será más, pero tendrá una clave por encima de todas: el #paintinbelindo. Al tiempo, lo iréis viendo. Sólo diré que llevo demasiado tiempo perdiendo el tiempo.

El paintbelindo es la apuesta.

Así que, en lo que al universo belindo respecta lo fundamental es volver a los campos, a los torneos de los circuitos amateurs, compartir experiencias, viajar y que el golf para malos vuelva a ser lo que articule mi existencia en este mundo de la pelotita y el agujero.

Todavía hay mucho que hacer, y mover, en el spanish golf (fíjate tú que se están meneando antes los políticos que el golf) y, no os olvidéis, viene año de Ryder, y la llamada de Hazeltine hace tiempo que llega todas las noches antes de cerrar los ojos. Una nueva #ryderbelindo planea en mis sueños, es algo que no gobierno yo, lo hace mi subconsciente.

Con la gente de Decathlon, en el CNG este año

Pero es que, de verdad: hay cosas que no tiene precio sentirlas, y ésas son las verdaderas ausencias, añoranazas y reminiscencias pasadas que quisieras que volviesen mañana mismo, y que aquí y ahora, como si fuese una cuña electoral de las que acabamos de escuchar estos días, te repito en modo de lamento: las de los callos en las manos de dar tantas bolas, las de los riñones doblados por la bolsa al hombro, la de un putt de siete metros que entra, la de contar las forradas a los colegas, la de hacerse selfies en los tees,... ay! ya paro, que se me cae la lagrimilla.

En todo caso, y será porque uno también es un moña redomado, ya veis que ahora que llegan estas fechas navideñas siempre se pone uno un poco más tontorrón de la cuenta y empieza a empatizar con el de aquí y el de allí, y te vas dando cuenta que lo tuyo, quizá, no es lo peor y que hay otros que te están dando ejemplo de lucha, constancia y entusiasmo en su lejanía y que son pistas, signals, mensajes que no debes dejar de apreciar y de los tienes mucho que aprender.

Os pondré dos ejemplos que seguro conocéis bien y que he tenido estos días en mente.

Uno, el Chiflis, Carlos García Hirschfeld. El sábado pasado, viendo su excepcional y más que necesario programa sobre Seguridad Vital en La 1, pensé: 'Míralo, qué majo, con diferencia, uno de los mejores comunicadores de 'lo nuestro'... y qué bien le está tratando el golf a éste también'.

Seguridad Vital, actual programa de Carlos.


El otro, Gon, si, Fernández Castaño, que en su blog daba cuenta estos días de un cierre de año golfístico nefasto, el peor de su carrera afirma. Es que es un jugador, que por su forma de ser y la apuesta que está haciendo en su carrera profesional, merece mi más absoluta devoción.

En ambos casos, me viene a la mente la misma reflexión (especialmente en el caso de Gonzalo, que, no sin razón, echaba unas cuantas pestes a los que toman, o mal toman, decisiones en el golf profesional): aquí no está pasando nada de lo que no sea culpa nuestra, chavales, y creo que sólo hay que recuperar el sitio y dejarse llevar en el carril... en nuestro carril. Porque cuando se tiene pasión, actitud, espíritu, eso que los anglosajones llaman 'charisma', el destino está escrito y todo llegará, si no pasa un verdadero 'chandrío' (como llamamos los navarros a las catástrofes sin reparo) en el camino. Al final, todo serán tachuelas, superadas además. Y así, uno será ganador de un Masters, el otro magnate de 'lo nuestro' en la tele y yo viajaré haciendo el belindo, jugando al golf, conociendo gente y evangelizando en 'lo nuestro' a quién pille, y contándolo claro, por todo el mundo, hasta el día que me muera.

Así que Gon, Chiflis, cualquiera que despida ese año que no ha querido tener... el 2016 nos espera. No lo dudéis. Good luck.

Buena semana y felices fiestas, gentes del golf.

lunes, 16 de noviembre de 2015

El President Invitational riojano

El pasado finde pude disfrutar de un precioso y completo día de golf asistiendo al VII Torneo Presidente que la Federación Riojana de Golf celebró en Sojuela y que supuso el cierre oficial de la temporada para nuestros vecinos, con entrega de trofeos y cenorrio (así, sin concesiones) que cumplimentamos, como viene siendo habitual, en las Bodegas Campo Viejo con una fantástica velada y entrega de trofeos que puso cierre a una jornada de diez.

Día espectacular, como el stance de Manolo. 

Así que, como os podéis imaginar, el día tuvo de todo, pero fue todo bueno, excelso para alguien que como yo llevaba sin hacer una ronda de 18 hoyos desde el pasado 6 de septiembre en Zuasti y que, os recuerdo, concluyó con una forrada de 122 shots.

Día precioso de verdad para jugar.

Pues eso, increíble el soleado día de otoño que salió (como suele ocurrir en estos casos, a petición del presi Juan Carlos, por supuesto), fantástica la compañía durante la partida con mi compi Manolo, con buen juego y alternancia de pifias (como dicta todo buen scramble), el recorrido de Sojuela dejándose jugar, mochila al hombro incluida y la salida a tiro en el 18... y muchos, un montón de amigos, los golfistas riojanos a los que este año he visto menos que nunca, disfrutando por el campo hasta que luego lo volvimos a darlo todo, todos y todas, en una majestuosa cena con un entrañable ambiente. Para no haber jugado desde hacía dos meses, que ni tan mal.

Cómo nos lo pasamos, partner.

Para los que pisamos poco Sojuela y oímos esas voces (bueno, gritos, alaridos más bien) de supervivencia que llegan desde allí fue una grata sorpresa el ver que el recorrido, pese a estar un poquillo descuidado en esa finura de roughs, calles y greenes que a todos nos gusta, pues está en buenas condiciones, y si el día sale agradable, pues lo que toca ya es lidiar con ese recorrido truquero que tiene y que te obliga a jugar recto, al sitio y sin ni una puñetera concesión por parte del campo.

Por Filazos tengo devoción, lo confieso.
Sin embargo, tuve la grandísima fortuna de coincidir y conocer (que los golfistas cuando compartimos 5 horas de goce vs. sufrimiento empatizamos lo nuestro) a un gran belindo como compañero, en espíritu y juego, como es Manolo Pino, árbitro nacional, un fino y encantador malagueño boquerón-boquerón, con el disfruté como un enano a base de una aplastante sucesión de pares que se vieron recompensados con un birdie final que enchufamos desde fuera de green en un rodadito que era nuestro último shot del día. Así acabamos, abrazados en el 17. Fue genial.

Menuda pareja de belindos, oye: con una media de drive de 156 metros, una alternancia en los aciertos y en las cagadas milimétricamente medido, todo en medio de una agradable conversación en el que nos contamos nuestras vidas, y mientras Javier y Alberto, la otra pareja, peleando tope concentrados por el birdie desde el principio (como que hicieron tres seguidos nada más empezar), para que, entre selfies, intercambio de presentes y anécdotas varias, acabásemos delante de ellos... qué finura, qué aproaches, qué medios hierritos, que hibritos, el juego más milindris never seen y qué 45 puntazos y 5º posición final nos sacamos, compi, por delante de nuestra pareja de partido y dándonos cuenta que no enchufamos ni un puñetero putt, que si no... jajaja! Grande Manolo, muy grande.

Presi Juan Carlos, Berni y Raquel con su niña.

A partir de ahí, y ya en la terraza con el personal subiendo del campo y el solete y la cervecita dando vueltas, un placer estar toda la gente del golf riojano, el presi fotolito Juan Carlos, Berni Bernedo, Javi Romero, Miguelón, Don Luis Salas, David Bedia, Santi Aparicio... y tantos y tantos otros como el Doctor, el Cuñao, el entrañable calvo Faugeras, Ernesto Titán, Don Jesús Del Pozo, Tomate López,.. con los que luego compartí cena. También fue un placer saludar a las visita de Nacho Guerras de la Madrileña y el clan del Guri de Castilla y León, que también fueron, por aquello de la representación institucional.

Trofeos para todos.

A mi la gente de la riojana me cae bien porque son lo que son y no pretenden esconderse tras otras apariencias. Es una federación chiquita, llevada de la mano, con gente apasionada y transparente, porque son los que son, como son, se conocen y así lo saben. Y entonces, con la perspectiva de que siempre todo es mejorable, para que andarse con leches y medias tintas si lo que hay es lo que hay y se puede hacer lo que se puede hacer? Pues eso es lo que se hace. Pero se hace. Y se cuida. Y se funciona. Sin mayores aspavientos. Y ya está.

Los más regulares, premiados.

Y así fue también en la cena de entrega de trofeo de campeones, una cena bien tirada como no puede ser de otra manera por estas tierras, en un acto sencillo y familiar como para que todo el mundo disfrutase, hubiese buen ambiente y se diese por cerrada una temporada de la que ya nos harán balance. El sábado el único baremo que había que manejar y balance que hacer era el del aplauso a los ganadores por el esfuerzo de todo el año, el del crecimiento de Miguelón como speaker y el del sitio que se le podía dejar en el estómago a tanta delicia que degustamos en las Bodegas Campo Viejo.

Nos pusimos jartos.

Por último, me hizo especial ilusión conocer a Raquel, que es como Yolanda en la FNG pero en la FRG, y que son de esas personas, encantadoras y eficientes con las que hablas mil veces, hasta que la puedes conocer en persona como me pasó el sábado. Un placer Raquel y muchas gracias a toda la FRG por el fantástico día.

Os dejo un mini albúm en el Face y que paséis buena semana gentes del golf.

jueves, 22 de octubre de 2015

De guapetón, con Inesis y Decathlon

'Hay que titular cuando acabas el post', me hubiese dicho cualquiera de los profes o jefes que he tenido... paso, que éste me ha quedado como un pareado y, además, da el hilo argumental para empezar a escribir que, cuando lo haces así, en plan mangarrán, prosaico y pensando en el papel couché más que en los informativos, no te hacen falta demasiados manuales de estilo para darle calor a la tecla.



Así que este titular me viene que ni al pelo para contaros lo que la semana pasada viví y experimenté en primera persona con la gente de Decathlon Golf. La marca francesa, que ya sabéis que en golf es Inesis, echó el resto y un poquito más en el Centro Nacional para enseñarnos a un grupo de periodistas y blogueros todas las novedades de material y filosofía Inesis en este 2015 . Fantástico. Fue rápido, limpio y eficiente, en una quedada de formato ligero y ameno de Demo + 9 hoyitos + cerve, charleta y fotos en una espléndida mañana de otoño en Madrid.


Foto de familia del evento.
Para mi fue, y es, una alegría ver a una marca como Decathlon, que cada año apuesta más fuerte por el golf, hace las cosas como mandan los cánones del marketing, relaciones públicas y entornos de comunicación corporativa normales y no con la formato casposillo tan habitual en el mundo del golf de hoy por aquí. Eventitos como el #dehoyoenhoyo debería haber uno por semana de cualquiera de las marcas, servicios, empresas, productos y flautas del golf que hay en este país.

El textil, siempre un fuerte de Inesis.

Ver, además, como Decathlon desplazaba a todo su staff de golf desde Lille para conocerlos y compartir experiencias, también moló y mucho, no sólo por conocer, poner cara y tener a mano ya de por vida a Sthepan, Maxime y toda la tropa (desde el product manager hasta el CM), si no porque también así su gente aquí (Ángel Blázquez, Natalia Pla, Mariana, Álvaro,...) pudo hacer el despliegue de marca que ellos, nosotros y el golf español merecen.

Son todos majísimos, y tal y como les dije y yo veo, especialmente al comunity manager ese que sólo platica en inglés y francés, que se prepare para hacerlo ya también en castellano, que si la PGA se ha ido a Latinoamerica... no lo vais a hacer vosotros, Decathlon, con el progress y apuesta por el golf que lleváis? Al tiempo.

Stephan, Ángel, un placer.

Lo que en el Centro Nacional hicimos está muy bien condensado en los vídeos que nos grabaron, las imágenes y tuits que hemos ido subiendo estos días junto al hastag #dehoyoenhoyo, además de todos la info que Decathlon tiene en sus propios canales para el golf.

El corte que han escogido en el vídeo ilustra bien el sentido que yo siempre le he visto a esta marca en el mundo del golf, algo muy cercano al handicap alto y no por ello menos exigente con ciertas cuestiones que... o son de golf, o acaban siendo una cruz. Y creo que con Inesis no sólo han entendido eso hace tiempo, sino que están consiguiendo mantenerlo mientras, a la par, se acercan cada vez más y más a las marcas más 'guays' y de high standing en el golf.

En uno de los vídeos, el making off del selfie.
Las Inesis 900, los palos esos como cuchillas que juega Álvaro Beamonte o el nuevo textil (yo ya estoy flipando con el cortavientos que nos regalaron) no hacen más que reafirmarme en este pensamiento. Y, como golfista amateur, raso y más bien tirando a malo y pobre, siempre me he sentido lo primero golfista. Y esta gente, y sus productos, siempre me han 'hablado' como tal. 

Así que yo estoy encantado con estos chicos de Inesis y no puedo más que agradecer que se acuerden de mi si organizan otro sarao así. Cuando te invitan a los sitios, por simple educación y cortesía, yo entiendo que hay que procurar ir y, además, intentar ser majo y agradecido. Si es, además, una buena oportunidad para ver a muchos amigos golfers y plumillas, que te mimen un poco y sentirte cerca de la golf industry... como para quejarse.

Todos pendientes de las explicaciones.

Esa es la razón por la que me entristeció esta semana el post que le leí al amigo MyGolfTweet respecto a esta quedada, en lo que a mi modo de ver es un claro error de tiro, my friend.

Primero, por lo obvio, que es hablar, y además en tono agrío, de lo que no has visto, ni dónde has estado y, probablemente, ni siquiera te han contado. Y, segundo, y de manera más hiriente si cabe, de esa negatividad, enfoque rancio, anti comercialismo y un 'venderse' mal entendido, nula visión de las relaciones públicas y un rollo oscuro que me recuerda más al de un francotirador encerrado en su palomera que de alguien que tenga algo que aportar. Todavía no doy crédito. Eso es algo que no puedo creer en MyGolfTweet, con el level golfístico que te gastas y como lo demuestras a diario en tu blog y en el tiempo que llevas en esto. Esta vez no estoy de acuerdo, y lo digo claramente, sorry.

Cosicas que tiene Madrid.

Me vas, vais, a permitir cerrar con el post con una anécdota del pasado jueves, aunque que hubo muchas y buenas: para alguien como yo que lleva unos años dejándose la poca pasta que tiene, tiempo y esfuerzo por hacerle la ola a un montón de mamelucos con pedigree en el mundo del golf, de aquí para allá, siempre con promesas, ninguna realidad y si un montón de tontería e ingratitudes, pues chico... no voy a ser yo quién ponga a parir a una marca que hace lo que, ya fuera del golf incluso a estas alturas, se está empezando a dejar de hacer! jajaj! Bloguers e influencers, ohhhhh! qué narices nos pensamos que somos, que vienen, venimos, de Marte, o qué? Blogs, redes sociales, golf y pasión... pues eso, lo que llevamos haciendo un tiempo y seguiremos haciendo.


Tendríais que haber visto la cara de algún ejecutivo de los que viajaban conmigo en el Alvia a Madrid, mientras esperaban en fila a los taxis en Atocha, el careto que puso al verme subir ligero (sin palos, vamos, que, los ponían Decathlon, por fin, viajar sin ellos!!) en el BMW negro con cristales tintados que habían puesto para que la Belinda llegase a toda la leche al Centro Nacional, que iba tarde para hacerse unos selfies, a jugar en mangas de camisa larga, a sacarse los zapatos de golf junto al portátil de la mochila en el tee del 1 y a dar el mejor careto en el vídeo, diciendo verdades, por supuesto... eh! y para hacerle 5 pares a los 9 primeros hoyos de ese golf course que tan pachuchico vi. Yo, que los he jugado helados, aunque no estén en su mejor momento de cuidados, en una mañana así, y con los 7.0 que me dejaron, que parecían unos Homma al lado de la roña con la que juego habitualmente, estuve en la gloria, en el paraíso.

Con ese panorama, como era de esperar, Stephan, hombre de la marca en Lille, hcp 8, majo hasta hartar y compañero de partida, en un momento, después de un drive en el 7 que partió la calle, dijo aquello de que 'tú no eres un golfista malo...', lo que me dio pie a meterle una turra sobre el Belindo que, vamos... para rato tengo yo otra oportunidad así de hacer branding con el staff de una compañía como Decathlon. En fin, maravilloso.

Creo que hay unos cuantos, pero por izquierda, derecha, centro, arriba, abajo, delante y atrás, en este mundo del spanish golf, que cada día me cuesta más entender.

Tenéis un buen álbum de pics en el Face, espero que os gusten.

Buena semana gentes del golf.

NOTA. Este post se lo dedico al team de Aspace Press para que griten conmigo 'Qué viva Jesús Mariñas' y el reportaje social, jaja... dale calor a la tecla: sois los mejores! ;)

lunes, 7 de septiembre de 2015

Calvarios golfísticos

El pasado finde, durante la celebración de Campeonato Navarro para mayores de 35 años, me casqué la penúltima forrada del verano, por aquello de que la temporada estival ya va tocando a su fin y, al menos por estas tierras del norte, lo de jugar en pantaloneta y a lo loco toca a su fin.

Para enmarcar.

Que uno anda bajo de forma es algo que va quedando atestiguado en este blog crónica tras crónica. Que a uno cada vez le duelen menos las forradas con tal de poder estar en el campo y disfrutar, al menos, de todo lo que rodea al golf, tampoco es novedad. Pero debo confesar que los 121 golpes que me casqué el domingo me pesan como una losa.

El día fue espectacular. 

Ya se sabe que en esto del golf es como en botica, que hay gentes, rutinas y metodologías las hay para todos los gustos. También días buenos, malos y peores. Pero al menos yo, o mi golf, lo que necesita, o con lo que he aprendido a jugarlo, es con cierta continuidad, y así no hay quién haga carrera. Cogiendo los palos de mes en mes no hago mas que forrarme torneo tras torneo, sufrir mucho en el campo con las fiestas que me monto y empezar a tener miedo con la que me vendrá cada vez que me inscribo en un torneo. Empiezas a no dar una, a no reaccionar, y la desolación se te apodera. Mal camino.

El presi, con el cochecito por el campo.

Y, lo que es peor, corres el riesgo de fastidiarle la partida a cualquiera, al desafortunado sufridor que tenga que jugar en tu partida. Todavía me estoy preguntando como Jesús García se hizo 83 golpazos el domingo para proclamarse campeón de nuestra categoría llevando a un cenutrio como yo en el fly y que fue capaz de provocarle todo tipo de desmanes golfísticos sin que el bueno de Jesús, ni tampoco Ernesto, se desquiciaran como casi lo hice yo.

Empecé a cavar mi ruina con un 11 en el hoyo 3, después de un desafortunado episodio de dropajes, penalidades, alivios varios bajo unos pinos y todo bajo la sacrosanta mirada e inspección de Manolo Urra, árbitro del encuentro. No es que me pusiera nervioso, pero la lié y la Srixon que me regalaste compasivamente, Manolo, también la perdí.


Iker y Yolanda, en la intendencia.

A partir de ahí, nada fue a mejor. Utilice 13 bolas (Vice's, Taylor Made, Titleist, Wilson...), conté más de media docena de outs, no mandé menos de 9 bolas al agua, superé la veintena de bunkers pisados y, por supuesto, repasé todo el repertorio de fallos, de principio a fin: topazos, shanks, filazos, una hucha, también un sapo, tripateos varios, hasta que en el hoyo 17, y después de mandar la bola directa al agua desde el tee, me engoriloné, con mucho style, eso si, hasta mandar tres bolitas más de manera consecutiva al agua, para firmarle un 12 al hoyo, y que por mucho handicap 2 que sea, merecía la pena haber acabado conmigo empalado en la bandera.

Eso si. No dije un taco en toda la mañana, ni un tuve mal gesto, me resigné a mi suerte, a apuntar números imposibles en mi tarjeta, ni se me pasó por la cabeza no presentarla y les pedí disculpas a mis compis por el espectáculo, perdidas de tiempo y lamentable ejemplo golfístico que propicié. Son majos, se pagaron las cañas. La mañana fue tan prieta que apenas tuiteé desde el campo. Eso lo dice todo.

El drama ya había sido consumado.

Aunque te tomes estas forradas con la mayor resignación y buen humor posible, la gente tiene que entender que el golfista cuando disfruta de 'lo nuestro' es haciendo pocas y, te aseguro, que para hacerlas además, también acabarás sufriendo, aunque la satisfacción luego sea grande. La cuestión es asumirlas, éstas, las forradas, con la mayor dignidad posible, porque molar, no molan nunca.

Por lo demás, el casi centenar de players que nos dimos cita en Zuasti en un fantástico domingo de finales de verano atestigua que la competi de mayores 35 años tiene tirada, y que no sólo habrá que repertir, incluso potenciarla, tal y como sugería ayer el presi Andueza en las Redes Sociales. Que la FNG se vaya soltando en el uso de la tecnología en estos días es algo que se también se agradece.

Además de la victoria del bueno de Jesús, me hace especial ilusión ver el triunfo absoluto que logró Paco Moreno, con un soberbio 73 al campo que demuestra que cuando le salen las cosas es el jugón más gentelman de la zona. Enhorabuena a todos y todas.

Espero que vengan tiempos mejores para mi golf, i'm working hard para ello, y no en el campo, si no en la vida, que ya se sabe cómo es eso de tener que pagar cuotas. Sigo teniendo pendiente un buen post al respecto.

Buena semana gentes del golf.

miércoles, 5 de agosto de 2015

De forrada en la Copa Ulzama

El pasado finde se celebró un clásico en nuestro calendario amateur foral, como es la Copa Ulzama, y aunque a mi me pilló más de que 'no' que de que 'si' tras el Navarro de Dobles, al final la insistencia y gratitud de los Iza Brothers consiguieron embelesarme para vivir dos fantásticos días del más auténtico golf, el del medal y de blancas, que si ya de por si es heavy, en Ulzama es la pera.

Los tres piratas, con la emoción previa.
Para Alberto y Rubén, la Copa Ulzama es como el Masters de Augusta, una cita que les engancha desde tiempos de Rogelio y hacen su hueco y reserva para acudir todos los principios de agosto a batirse el cobre como golfistas 'de verdad'. Es, y ha sido, maravilloso disfrutar con estos dos flipados de este deporte todo el finde, con esa intensidad, con esa pasión, con ese chismorreo de todo lo que hemos hecho, ese golpe, aquel hoyo, ya te lo decía yo, te vi dentro de los árboles, qué topazo, no fue out,... y así desde el desayuno del sábado hasta que nos despedimos el domingo noche con unas hamburguesas, Y todos forrados a golpes. Y todos felices.

Antes de seguir con la crónica no puedo decirles a los Iza Brothers más que gracias y que os quiero, aunque a veces vaya de remolón. El año que viene cumpliremos con todas las promesas que hicimos en nuestro particular Infierno Verde.

El estelar, en el green del 18.

A partir de ahí, el finde fue todo un lujo y placer por ver a tanto jugón auténtico en Ulzama. Se entiende que las fechas no son buenas, dos días de golf exigen una inversión en tiempo y planificación vital y familiar importante y todas esas cosas... pero echamos poco en falta a todos esos jugadores de salón que veneran al señor Stableford. Podéis ir a las clasificaciones y pasar lista. 

Todos de blancas y bien atrás.

Esto es otro rollo. Hubo momentos en el campo donde lo que sufrieron los yankis en Vietnam con los yemenes rojos fue tontería. A mi ese momento me llegó el sábado, con una primera vuelta de 58 golpes y una carrera despendolada hacia los 120 golpes que, gracias a Dios y a que me encomendé a todo mi golf y agarre, logré atajar relativamente a tiempo mediada la segunda vuelta, con mi primer par al 12. Empezar con un triple, montón de doblatas, un 10 en el 9, un 9 en el 10, árboles, ramas, búnkers, topazos, el out,... Saigón.

Pero es que había que volver al día siguiente, donde afortunadamente, y sin la tontuna ni actitud rácana y no comprometida con la que había pinchado bola el día anterior, conseguí hacer un resultado de 93 strokes más o menos decente (muchos pares seguidos), en compañía de otro de los grandes protagonistas del belindeo durante el finde, un maestro, Jose Larraya, quién el día anterior, con dos escasas horas de sueño por aquello de trabajar de noche, protagonizó una de las anécdotas más inverosímiles de la competí, además de la megaforrada con su 105-106. Se libró de la cuchara de palo porque Alberto Iza, tras una fugaz crisis golfística, no entregó la tarjeta el domingo. El winner fue Rubén con un golpe menos que yo, 198.

Eres un crack, Jose.


El caso es que el bueno de Jose Larraya pinchó bola el sábado de amarillas y, después de salir y partir la calle (algo meritorio, así para empezar la competi), claro, le hicieron volver a salir, pero de blancas, que es desde donde se compite en estas pruebas, y le enchufaron un golpe de penalidad. Yo no daba crédito cuando nos lo contaba. Con la parafernalia que hay en ese tee, todo el mundo llamado a filas, saliendo en orden de hcp, con el marshall y tres compañeros de partida más allí... y saliste de amarillas y allí nadie dijo nada? Jose, tú estabas empanado, mucho, muchísimo... pero cómo es que nadie te dijo nada?¿? No daba, ni doy todavía, crédito al asunto.

Espectacular el campo.

Ulzama se volvió a mostrar como un recorrido espectacular de blancas, largo de narices y con unos tees entubados como las cañerías de tu lavabo, aunque lento el campo y también los greenes. Pero da igual, así está para todos, y el nivel de golf que exige pone a prueba no sólo lo mejor de tu juego, si no lo mejor de tu cabeza, y toda la mentalidad y actitud que plantean una competición como esta.

Esta es la que se llevo 106 golpes, pobre.

Lástima que, con los tiempos que corren y, también, el poco esfuerzo que se hace porque no sea así, la Copa vaya cada vez a menos. A mi hace mucha ilusión jugarla, ver a todos esos jugones y jugonas 'sufridoras' como nosotros, y encontrar esa complicidad todo el weekend. Pero la realidad es que el winner fue el de siempre, Julián García Mayoral, que sigue poniendo fino su hándicap en casa ante un plantel de rivales combativos, pero que al final no lo fueron, y desde luego, mucho menos con respecto a lo que hemos visto en ediciones anteriores a lo largo de la última década, o respecto a lo que le ha costado ganar otra Copas. Con poco más de 80 participantes y esa juventud satélite de Aragón y País Vasco que siempre aparece, la batalla fue bastante softly... no estábamos ni los de aquí.

Es el camino, Pablo!

La fantástica carrera, y planta, que lleva Pablo Hualde, segundo e in progress, la garra de Carlos Odériz por mantener el pabellón alto el último día, la competitividad de Mikel Arribas dándolo todo en el estelar como hombre de Zuasti, el espectacular resultado del presi local, Manolo Urra, dando valor, presencia y jugando también, y mucho, la solvencia de Mónica San Juan entre las féminas, el embaucamiento con el que nos tiene Pablo Tellechea a todos, los despendoles de Joaquín el Coletas, los 'ochenticas' de Paco Moreno, la eterna sonrisa del abuelo Beloqui,... siempre hay cosas que apreciar en una Copa Ulzama.

El que más pasión le pone: Pablo Tellechea.

Pero sobre todo, haberla disfrutado y vivido hasta el último poro, el último golpe, el último sudor... y la gran recompensa de la buena compañía. Fue un placer Rubén, Alberto y Jose. El año que viene repetimos. Podéis ver lo guapos que salimos en este álbum que he subido al Face. Lo cuenta mejor que yo ;)

Buena semana gentes del golf.

Estatua en memoria de Rogelio.

NOTA. Enhorabuena a Ulzama por la preciosa estatua de piedra (en forma de bolsa de golf) que se le ha hecho a Rogelio a la entrada del Club. Lleva desde la semana pasada y es un detalle que bien merece.


miércoles, 29 de julio de 2015

El campeonato de los más malos

El pasado finde se celebró en UIzama el Campeonato Navarro de Dobles de 3ª y 4ª categoría, es decir, el torneo oficial de la Federación Navarra de Golf dedicado a los más malos de todas las categorías y modalidades posibles. Vamos, el belindeo en estado puro.

Jugando solo.

Pese a las fechas vacacionales y a ser un torneo donde no te dan ni las gracias (más bien, todo lo contrario... hay que ver cómo andaban en Ulzama pendientes de que tanto manta no les estropease el jardín), para el jugón tiene su touch, ya que es oficial, si lo ganas tu nombre entra en los anales del golf navarro, coges premio el día de la Gala del Golf, puedes jugar a 20 € en un gran course y, en definitiva, los malos malísimos en esto del golf también tenemos ganas de competir y hacerlo bien, así que fuimos unos ciento y pico jugadores y jugadoras, más de 40 parejas, las que nos dimos cita en un precioso día para luchar por el cetro del belindeo, que, por cierto, también se hace a medal. Nos contamos todos los golpes.

Buen ambiente y participación.

A mi, que últimamente el golf no me está dando demasiadas alegrías (dentro de la lógica del Estado de mis Cosas, claro), el asunto se me torció desde bien empezado el finde, cuando el viernes, mi pareja, Darío Urrestarazu, y su hándicap 11.6 como el mío, me comunica que lo han ingresado con una colitis aguda, fiebres y que #atormarporculo el torneo, y que sin pareja me quedo. Para bien de todos, Dario ya está mejor.

Así que a jugar sólo me fui, sin posibilidad de buscar sustituto con las listas cerradas, y gracias todavía que pude jugar un buen match con Alberto Aguirre y Jesús Esparza, porque mis opciones, aún habiendo hecho una segunda buena vuelta, pasaban por no cagarla en ningún hoyo sin ese compi que te libere la mejor bola... así que con 87 shots ni me fui con las mejores sensaciones. Cuando en Ulzama no metes la bola en calle desde el tee (cosa que no hice con el drive, especialmente), olvídate de gozar jugando a golf y piensa en disfrutar de las increíbles recuperaciones que te vas a pegar desde los sitios más insospechados del campo. Así fue toda la santa mañana.

El día y el campo, espectaculares.

Y el día en que esos greenes vuelvan a tener el rodar y velocidad que siempre se les conoció, los que amamos el putt y nos hacemos fuertes con él, lo agradeceremos de verdad. Quién los ha visto, y quién los ve.

Partidas muy belindas.

Afortunadamente, y después de ver el 76 con el que crujieron el recorrido y la competición Ignacio Azcárate y José Antonio Marcotegui (congrats a ambos, también a las ladies Marisol y Cristina) y que Ulzama sigue en pie y ha superado el deambular de tanto rabazo despendolado, pues la tema deportivo se relativiza y vuelven a salir a la palestra los endémicos males que uno ya se cansa de ver en el golf navarro.

La cantera, colaborando. Gracias chicas!

Si hay alguien capaz de poner excusas, ese es Joaquín Andueza y la Federación Navarra de Golf, todo con tal de hacerlo cada vez un poquico, sólo un poquico, peor. Está vez la nota la dieron con las clasificaciones, que no estuvieron disponibles hasta bien entrado el lunes.

Que en Ulzama pasen de nosotros, los malos, es obvio. Pero que pasen así de la FNG y no cuelguen ni en su web las clasificaciones el mismo domingo es algo que no se entiende, más aún, estando las chicas de la FNG recogiendo las tarjetas. Ni los unos ni los otros, oye. Que el motor de esa casa de todos y todas los y las golfistas navarros y navarras es Yolanda no lo vamos a descubrir ya a estas alturas. Pero lo de hacerlo público y sin rubor para escurrir el bulto en lugar de apretar a quién se debe y que no pasen estas cosas, es pura demagogia, pongas cara de pena o no.

Los chicos del Suple del Diario.

Dan ganas de federarse por Murcia, algo que, para desgracia de más de uno, no va a ocurrir. Seguimos en las mismas. Y, hoy en día, seguir en las mismas es ir a peor. Es la foto del golf navarro. Eso si: el campeonato de los malos tiene crónica, ésta y lo que publique el suplemento Click de Diario de Navarra a lo largo de la semana, que sus reporteros andaba, un poco perdidos, por allí.

Mejórate, Yolanda, que estas neumonías veraniegas son lo peor y ya se ve que sin ti, como en la serie, esta casa es un ruina.

Buena semana gentes del golf.

miércoles, 1 de julio de 2015

Con todo el ADN Summum

Acogiéndome a ese dicho del 'no hay dos sin tres', acabo con esta entrada el relato del último invitational al que asistí la semana pasada. No era Invitational, era el Circuito Nacional de Summum Golf, que recalaba en Ulzama, pero, además de ser invitado por aquello de tener mucho #ADNSummum, pues a ver quién le dice que no a un domingo en ese paraíso verde, y con la perspectiva de volver a estar un mes sin coger los palos de nuevo. No sería yo, desde luego.

Magnífico día en Ulzama.

Además, es una alegría ver como, a pesar de los malos tiempos por los que ha pasado la gente del golf en este país (bueno, que seguimos todos y todas en ello), se mantiene la buena disposición, energy y ganas por hacer que las cosas continúen adelante, pese a quién le pese, especialmente, al mercado.

Un placer verte otra vez Rocio!

La gente de Summum Golf son ya todo unos veteranos en esto del golf entretainment y su Circuito Nacional funciona, como quién dice, solo. La simple presencia de una de sus mejores 'starlets', mi bien amada Rocio, como jefa de la barraca en el course, garantiza, además, que todo sea suave, amable y muy softly, como sucedió el pasado domingo en Ulzama.

Un fly más que agradable!

Me hizo especial alegría compartir partida con Dario Urrestarazu, un donostiarra bien majetón con quién hice migas siendo handicaps 28, que ha pasado por una temporada delicada de salud y ahora nos volvemos a encontrar con el dígito mucho más pulidito, pero demostrando, como hicimos el domingo, que somos unos auténticos forrabolas. José y Marina, dos encantadores brothers, fueron testigos de ello.

Me voy a sacar la ropa blanca de los cajones, que por aquí ya se acercan las fiestas de esta gloriosa ciudad, Pamplona, los Sanfermines. No os preocupéis, que el golf no se irá de chufla. O si?

Buen día gentes de golf


martes, 30 de junio de 2015

Flipping en el Melià de Laurakiz

Bueno, ya habéis visto que ha sido volver a reactivar el hándicap y darle a la licencia más tute que la Visa que no tengo (si, queridos y queridas: ser griego/a, tener tarjeta y poder pimplar 60 leureles de un cajero es un asunto que, pensando en el #comedorfacts y con amor, garantizado que puede ser un verdadero luxe), así que, a continuación, y en el habitual tono costumbrista y zalamero en esto del golf para malos, os traigo la crónica de uno de esos Invitationals que, si juegas al golf, te gusta ser mimado y participar de una gran party, no deberías perderte antes de colgar los palos. Os hablo del Circuito Melià Internacional.

Un deleite lo del Melià en Laukariz.

Con eso de que en Navarra (si, si, la Suiza española) no hay Melià como para que el Circuito pueda recalar en Ulzama, Gorráiz o Zuasti, para asistir siempre hay que hacer un pequeño desplazamiento cercano, normalmente, a un campazo, ya que esta gente de la cadena hotelera y magnos Resorts por todo el planeta no hacen las cosas en campos rústicos, ni de medio pelo.


La cara de alguien al que le cuesta llegar a los sitios.

Así que, gracias a un auténtico mechero cargado de luz, amistad y buena energía llamado Dacia Sandero, me planté el pasado viernes en Laukariz, donde todo sea dicho de paso, el día fue espectacular de principio a fin, y desde aquí mil gracias a Carolina (Circuito Melià) y Jordi (Gambito Golf) y a sus respectivos equipos, que me dieron un trato excepcional en un día en el que si algo hacen es currar como locos para que toda la maquinaria, montaje y espectáculo golfístico y de entretainment que portan luzca a la altura que lo hace. De diez, chicos, y chica.


Thks for do it posibol, Jordi y Carolina.

También os diré, como les dije a ambos allí, que sois muy majos y entendéis de esto, que sigo sin comprender como los number one no invierten en una comunicación un poquito más intensa, ágil y dinámica, seria y dentro de lo corporativo, pero aportando, y apostando, por el valor, mucho, que son el que generan en sus actos, actividades y sus clientes.

Las grandes empresas y corporaciones punteras están apostando, hace tiempo además, por construir historias corporativas afables, amigables, sinceras y proyectadas en el tiempo y que vayan generando todo el 'high value' empresarial que se puede construir con, por ejemplo, nueve años de Circuito, como es el caso de Melià, y por qué no decirlo, también Gambito con su Circuito Premium, que es bastante más veterano y de pure golf.


Espectacular vista de la Casa Club llegando desde el 18.

Pero no. La visión sigue siendo la de siempre: subir doscientas fotos sin demasiado sentido ni hilo argumental al facebook o flirck, hacer un par de RT's y esperar a que llegue una nueva edición para volver a hacer lo mismo. El asunto es que cuando haces eso, corres el riesgo de que otros cuenten cualquier cosa de ti, o un gilipollas con un smartphone y la sonrisa ancha por el campo te saque la foto, el selfie, que transmite hoy, y por supuesto mañana, más que todos los álbumes, corporaciones y regalos anteriores. Y, además, dirigido al target que te interesa y en el momento y sitio en el que todo el mundo te mira. Qué hacemos? No me despidáis al fotero, eh? en todo caso, fichadle a él ;)

Los premiados, más que felices con sus viajazos.

Y es una pena, porque todo esta carencia comunicacional luego ciega y convierte en traslucido ante el golf un evento en el que se te va la olla con todo lo que habría para contar y ser capaz de generar mucho más engagement que una simple tarjeta de socio o número de abonado. Además, esto provoca que tu sobrina (si, esa de los 563 likes en el Instagram) cuente mejor las tonterías que hace con sus amigas cualquier tarde en el parque que gente seria acerca de un sarao que no quiero ni saber presupuestar. Es de locos, pero la cuestión es que todo el mundo, grande o pequeño, lo está haciendo igual en el mundo del spanish golf, oye. Y yo, no entiendo, chico. Acordaros de la sobrina, plis.

Vaya greenes los de Laukariz, preciosos y rapidísimos.

Creo que repetir 200 veces el nombre de Avis, por decir alguna marca, en una entrega no es la mejor manera de generarle valor a tu sponsor, sinceramente, que al final tienes que buscar la gracia que no tienen ni Faemino y Cansado para salir del trance. Es una cuestión de planteamiento de partida a la hora de saber qué, cómo y dónde lo cuento. En mi opinión, éste es un asunto clave hoy en día, al igual que los espectaculares set up del campo, welcome pack, carpa, zona de chill out, clasificaciones, premios y sorteo. Y punto pelota.

hoyo truquero por excelencia.

Por lo demás, y salvada esta pequeña reflexión respecto a temas que a mi siempre me tienen tan sensibilizado, pues como os he dicho, fue una locura de día, un festín, el paraíso del golfista amateur, con un sensacional campo como Laukariz (para ser campazo no hay que tener 27 hoyos, si no ninguno truquero como son el 5 y 6, un dolor para el golfista), unos greenes de fantasía y una partida, la que compartí con Chema (donostiarra futbolero) y los locales Aitor y Borja, realmente agradable y con hoyos donde me hicieron disfrutar como un enano.

Súper fly con Chema, Aitor y Borja.

De los más de cien players en el course, sólo cuatro navarros, dos con bolsa al hombro (Pepote y el Belindo, no vimos muchos más) y todos con buenos premios en el sorteo (yo, feliz con mi mochilica Taylor Made). Eso si, de haber pillado cualquiera de los increíbles viajes y estancias por el mundo que se sorteaban, o haber podido ir a la Final Internacional... no os lo hubiese contando, jajaj! ;)

Espero que el año que viene, décimo aniversario se supone que merecida fiesta mayor, la pipol de Melià y Gambito, y el fantásitco tándem que hacen, sigan con este esplendor... y me dejen repetir. Nos hace ilu vernos, tirarnos puyitas y disfrutar del día. Que sería de esto, si no, verdad? Os he subido unas cuantas pics al FB (ni de coña tan buenas y con la calidad de estas otras que ayer nos enviaron de Melià), pero espero que os gusten.

Buen día gentes del golf.