lunes, 18 de octubre de 2010

Los cuatreros del golf

El otro día, un tuit de nuestro querido amigo Ovidio, en respuesta a otro mío en el que me quejaba de los ‘cuatreros del golf’, me ha dado pie a escribir este post sobre el comportamiento, principalmente, de aquellos que ‘campan’ por los campos de golf como si estuvieran dando un paseo por cualquier parque de su ciudad, o en por el monte (si, allí donde todo es orégano ;o).

El sábado en Zuasti, en el hoyo 9, nos esperaba David Borda para ganarle el mejor aproach. Fantástica iniciativa.
La contextualización del comentario creo que también es importante: después de competir a la mañana en Zuasti en el Hostal Alemania junto al Loser, y en la bendita compañía de Lorenzo y Sergio, donde el ritmo de competición y los partidos se mira muy mucho por parte de Starter, Marshall y responsables del Club, participar a la tarde en el Alumni de Gorráiz fue, a todas luces, un error (entre otras cosas, porque mola hacer 36 hoyos, pero no en dos campos, competiciones y modalidades distintas).

En el 18, había que ganarle el hoyo entero (par 3) a Iker y Roberto. 
Gorráiz, su ambiente y visión ‘’pachanguera’ del golf, tienen muchos puntos a su favor (30.000 salidas al año y un campo ‘facilón’, propician un uso masivo por parte de los socios de su campo y eso es un activo importante). Pero los torneos, y las cinco horas míninas que en todos ellos lleva hacer los 18 hoyos son, a veces, exasperantes. Y no sólo es una cuestión de tiempo: es una cuestión, esencialmente, de comportamiento y cultura de golf.

Si atendemos a una definición más o menos rigurosa del término ‘cuatrero’ (bandido, ladrón, delincuente) posiblemente, sea una exageración, pero creo que hay una gran confusión sobre una de las principales Normas que rige el comportamiento del jugador en el campo: la de Etiqueta. El golf es un deporte de acción, que debe estar sujeto a unas normas y comportamientos, entre otras cosas, porque hay palos, bolas volando, gente por las calles y toda una serie de condiciones de juego que obligan, fundamentalmente, por seguridad y el buen discurrir del juego. Y aunque todo el mundo puede equiparse… como se le ponga en la punta de la nariz, resulta cuanto menos curioso que aquellos que fardan de Chervo, Rolex, Titleist o… son los peores.

Preciosa estampa de Ernesto, winner con 40 puntos, en el tee del 17.
Buena muestra de ello fue el post que en su día escribió Pablo Herrero, también en Fuera de Límites, sobre en qué se diferenciaban golf y fútbol. O, sin ir más, lejos, la noticia que leía hace poco sobre la muerte de un golfista por un bolazo en Estados Unidos. Hay muchos ejemplos y experiencias al respecto.

Y por no ser excesivamente dogmático, que me veo venir, os voy a poner una serie de ejemplos que vemos cualquier día, al menos, en nuestro campo (alguna de ellas, el mismo sábado):

. No respetar el ritmo de juego en el campo con el partido de delante y de detrás.

. Dejar, indistintamente, que se compita con coche o sin él, como algo normal.

. Patear con bandera y correr detrás de la bola viendo que va a entrar (si, lo vimos el sábado en el partido de delante).

. Dejar el carro/bolso abandonado en el lugar menos propicio para volver y entorpecer el juego del partido de atrás.

. Apuntar la tarjeta al lado de la bandera o dejársela alegremente sin ponerla.

. No jugar el hoyo, pero si patear con el resto del partido al llegar al green (también lo vimos el sábado)

. Volver al tee a dar la salida, en un torneo stabelford con dos partidos parados en el tee, aludiendo a no sé qué pérdida inexplicable de la bola.

. Llevar un ritmo de andar, jugar y competir, simplemente, cansino y despistado.

. Mandar callar al Marshall porque la conversación al móvil con sus colegas… no nos interesa.

. Tener rutinas que no las tienen ni los profesionales.

. Dar prioridad a todo tipo de conversaciones, comentarios sobre la equipación y otras circunstancias ajenas al juego.

. Andar tuiteando y haciendo fotos por el campo (jajaja, ahí me habéis pillado).

Javier Pá Bermejo y Ernesto Sanz, en el green del 12, fuimos el último partido del Alumni.
Creo que estas cosas (y las muchas otras que seguro podríais contar) poco tienen que ver con jugar bien o mal al golf, y que, probablemente, se subsanases si desde los Clubes se pusiera cierto interés, en las charlas del hándicap se incidiera en ellas o, simplemente, te obligaran a llevarle a alguien los palos en tus tres primeras salidas… o te pusieran una L de prácticas en la bolsa, para que todos supiéramos a qué atenernos.

Hay que entender que mucha gente no tenga presente estas cosas a la hora de jugar al golf, por cuanto que para ellos se trata de un momento de ocio, relax y dispersión mental, pero realmente, lo que entonces deberían hacer sería no competir.

Buena semana a todos !

NOTA. Espero que todos los que salís en las fotos no os déis por aludidos con el título del post ;o))

2 comentarios:

Ernestiger dijo...

Buenisimo el articulo y a ver si casi ya para el año que viene alguien toma nota y llega el dia en que podamos, aparte de disfrutar del golf poder planificar mas cosas un dia de campeonato.....

David dijo...

cuánta razón llevas, majo ;o)