lunes, 16 de abril de 2012

El Absoluto Riojanoff...


... es lo que ha sido para mi (no me he vuelto de Vladivostok, no ;o)

El sábado, en el tee del 1.
Estoy fundido después de darlo todo el fin de semana en Logroño jugando en La Grajera el Campeonato Absoluto de La Rioja, a dos días, de medal , blancas y fuerte viento. No me acordaba lo inexorables que son estos Majors. En el momento en el que le pierdes la cara a la tarjeta… zas!! comienza una sangría de golpes que acaba por sepultarte, como nos sucedió a la mayoría que nos dejamos caer por allí.

Hablo en primera persona, pero imagino, viendo las clasificaciones, que muchos habrán sentido el poder del puro golf, el de un campo preparado espectacularmente para la cita y lo difícil que es afrontar este tipo de competiciones. Excepto contadas excepciones, todos, todos, forrados… pero más allá de ser un fracaso, veo más a héroes y amantes del mejor golf orgullosos, por haber entregado la tarjeta ante tanta ‘adversidad’ al juego.

La Grajera estaba preparada de diez.

Con un set up perfecto de La Grajera (y el campo no estaba largo ni exigente del todo, como bien reconocía David Bedia y los local players), las inclemencias del fortísimo viento y, aunque menos de la prevista, un par de buenos chaparrones, el medal y el pasar de los hoyos se encargaron de hacer la escabechina entre el casi centenar de inscritos.

Afortunadamente, la confraternización con todos los jugones riojanos antes, durante y después de las partidas, han merecido la pena de dos días horrorosos en el juego y resultado. Haber conocido al sector coreano más belindo de Rioja Alta de la mano de Whang y Kim, (qué cosa, verdad?¿? son encantadores, y jugué con una cada día) o la primera vuelta con Santi Aparicio, campeón final en mi categoría, han propiciado dos días de mucho y buen golf.
La partida del domingo, de lo más belinda.
Otro debate, que ya mantuve en su día con la gente de la Federación Navarra de Golf, es si por ser un Campeonato Oficial no hay derecho ni a premios, sorteo, bombo y platillo que lleva implícito cualquier torneo comercial. Parece que no, que en este caso la oficialidad no se casa con el gancho de lo comercial. Ahí es donde habrá que poner en valor o no, este tipo de competiciones. Tal y como están las cosas, bueno ha sido ver como Juan Carlos Cuesta, Miguelón o Diego Bernedo y toda la gente de la FRG lo han dado todo.

Asi que el Belindo se vuelve con las orejas gachas, y una única lectura posible después de dos forradones antológicos: hemos disfrutado del golf, del campo, y sus gentes vecinas. Todo lo demás, especialmente eso de jugar mejor, sólo llegará cuando uno retome el entreno y empiece a hacer bien las cosas. Como bien ha demostrado José Carrascal este finde con una competíción ejemplar, training is the only way… y, entonces, podremos hablar. Como lo tendré de compañero en el próximo Absoluto Navarro de Parejas el 6 de mayo, más vale que me vaya aplicando, de unas bolitas, putting green, zona de approach... ya sabéis.

Tenéis un buen rosario de fotos en el FB para los que no habéis andado por Twitter este finde.

Buena semana gentes del golf.

2 comentarios:

Telle dijo...

Buen resumen de este fin de semana de golf, me quedo con lo que dices de "pero más allá de ser un fracaso, veo más a héroes y amantes del mejor golf orgullosos, por haber entregado la tarjeta ante tanta ‘adversidad’ al juego".

La sensación que me ha quedado a parte del cansancio, es de que he disfrutado a pesar de la forrada y las inclemencias del tiempo.

Ha sido un placer poder volver a saludarte.

A ver si nos vemos en el parejas navarro.

David dijo...

Xabi! coincido contigo, una paliza y la sensación de poder haber hecho más, pero lo dimos todo, entregamos la tarjeta, y nos sentimos golfístas, qué más queremos?¿?

un abrazo, y nos vemos en la siguiente ;o)