jueves, 27 de marzo de 2014

Pasé por Madrid Golf 2014 (y II)

A ver si consigo sintetizar en este post el resto, y más enjundiosas, conclusiones y reflexiones que me traje de Madrid Golf 2014, entre otras cosas, porque como mandan los cánones de la modernidad en la que vivimos, aquí todo pasa rápido, vuelves a tus rutinas y las cosas van quedando lejos, y más lejos. Pero es que así se consume todo a día de hoy, a una velocidad de crucero que, a ratos, espanta.

El Stand más cuqui de la Feria.
Y por no entrar en detalle sobre las mil y una cuestiones sobre las que podríamos ahondar (ya estoy leyendo otras reflexiones en otros medios sobre lo que la Feria ha dejado), os contaré un par de anécdotas que sintetizan y, creo, son fiel reflejo del estado en el que se encuentran las cosas en el golf español a día de hoy.

El mejor selfie, sin duda.

Ya se ha dicho que la Feria se salvó gracias al Pádel, que no había ni una marca oficial presente (ni sus fitins, ni esos camiones del European Tour que vimos otros años), que el espacio contratado por el golf (y el despliegue de sus stands) fue irrisorio comparado con otros años (especialmente, en los operadores turísticos y entes autonómicos, que nos habían acostumbrado a sus grandes montajes feriales), y se echó en falta a muchos otros, algunos como Gambito, realmente grandes, en estos cuatro días de exhibicionismo ferial.

Por contra, y en la parte buena, se ha visto a mucho 'pequeño' dándolo todo por ganarse su espacio en el mercado, hacer valer su propuesta de valor, cada día son más los que llegan al golf a través de la tecnología o los muchos proyectos y comunidades que quieren crecer a través de las redes sociales de golfistas, o gente como Golfspain, Summum, Canal Plus (con un stand y emisión de programa que debería ir 'por defecto' en esta Feria) o la Madrileña (con su nuevo proyecto del Oso Bogey para dinamizar y atraer gente al golf), que están haciendo bien las cosas, y entendiendo o que apostamos y vamos hacia adelante, o aquí realmente si que no hay nada que hacer.

Puesta de largo del Oso Bogey.
Tal y como os comentaba el otro día, parece que la única premisa en la que coincide todo el golf español (o por lo menos, es la proclama en la se le ve realmente unido) es en la conclusión de que no hay dinero. En eso si que todo el mundo coincide, el matiz está en cómo se formule la queja.

Sin embargo, y así se lo hice saber a todo aquel que me vino con la 'milonga', considero que es una gran falacia: si hay dinero, lo que no hay es todo el que había antes, hay que currárselo mucho más para sacar adelante las cosas y, a estas alturas, todo el mundo debería entender (como está entendiéndose fuera del golf) que o te reinventas, o acabarás muriéndote mientras te quejas. Hay gente que ha estado viviendo, y engordando, en un pienso y lo que quieren que esto siga así. Yo me alegro de que no pueda serlo, fíjate: o eres eficiente, gestionas bien el chiringuito, mimas, atiendes y escuchas (hasta la saciedad, además) a tu cliente (el golfista) o se acabo el business. Tres hurras, por favor!

Pero, en el peor de los casos, demos por buena la afirmación de que no hay dinero, y ante esta conclusión, la respuesta es clara también: 'y qué? si no hay dinero, pues hagamos cosas que no cuesten dinero, que son muchas y más interesantes, resultonas y alineadas con los tiempos que corren'. Alguno me ha mirado con la típica cara de gilipollas con la que se mira tantas veces en este mundillo nuestro. No os preocupéis, ya estoy acostumbrado.

Charla de los Gerentes de Clubes.

Os contaré una anécdota que creo refleja, bien y desde la vivencia personal, lo que quiero decir. El jueves, hubo una mesa redonda, e infumable speach, de la Asociación de Gerentes de Club de Golf, con el objeto de darnos su visión (a mi modo de ver, viciada, errónea en lo sustancial y transmitida sin pasión y con farragosidad desde el 'deber ser' de quién habla desde lo alto y en un atril, como allí estaban los que mueven buena parte el coté de nuestro día a día), sobre las problemáticas con las que se encuentran quienes gestionan nuestros campos de golf.

En un momento de tal tortura propagandistica (disculpad, pero es que fue un pestiño en su puesta en escena), sube al estrado el gerente de mi club (que no yo sabía ni que andaba por ahí) para hacer una descripción de la situación en buena parte de la zona norte, de la que él debe ser buen conocedor (al menos, en esa condición habló).

Tertulias radiofónicas en directo.
Tal y como estaba articulando su discurso (con el mismo tono ecuménico que sus compañeros de Asociación), yo le decía, entre el público, a mi compañero de escucha, también gerente: 'mira, el que está hablando del bien y del mal del golf en nuestra tierra, lleva tres años que no quiere cambiar cuotas por comunicación, y eso que el club cacarea y tartamudea en lo que cuenta en el día a día, necesita como el beber articular su mensaje dentro y fuera para que lo conozcan o funcione mejor, porque no sabe venderse, ser atractivo, ni hacer llegar su propuesta de valor ni al socio, ni a potenciales clientes, ni al resto de la sociedad. Mientras tanto, el menda tiene que dejar de comer filete para poder jugar a golf, y, por supuesto, se cansa de que todo el mundo me hable de Gorráiz como si fuese mío, o de 'vender' mi Club, con lo que yo lo quiero. No ha entendido para que le pueden servir algunos socios', le iba diciendo, entre otras cosas, para que no se quedase dormido de píe.

Un placer, presi.

Pero es que mi interlocutor, y amigo, también gerente, antes de quedarse semi mudo con mis reflexiones, se estaba quejando amargamente de que a sus socios cada vez les cuesta más pagar anualmente sus cuotas y que cada vez tenía que 'negociar' más formas de pago distintas con ellos (y todas malas para él) para que no se diesen de baja del club, y del golf:  'Deberías poner cuotas mensuales, y ganarte su confianza mes a mes... y tienes suerte de que tu competencia no lo haya hecho ya. Sigues teniendo una buena oportunidad para adelantarte', le dije, para dejarlo ya sin habla.

Pero, bueno, para eso están los Gins gratis para la gente del sector en una Feria, no? Nos fuimos a echar un trago, y seguir hablando. Y cuando ya llevaba un par de ellos entendió, sin mayor, problema, que 'la foto de la Feria' no era ningún #selfie (y mira que la gozamos en cada uno de los muchos que nos hicimos), que el mejor resumen era una foto de Gonzaga, presi de la Española, posando con una raqueta de Pádel. Nos echamos unas risas, claro. Ese momento lo hubiera firmado el mismísimo Benny Hill.

Entonces, y volviendo a la gran falacia, claro... no hay dinero. Qué fácil y qué rápido se soluciona todo así, no? Dejadme que sea un poco bruto, pero lo que no hay es imaginación, arrojo, ganas y, hablando claro, hasta un par de cojones, ovarios o verdadera necesidad, para hacer las muchas cosas que se pueden hacer sin dinero. Si. Soy de los que se alegra en que hayamos llegado a este punto del 'no hay dinero' (y, que insisto, es mentira) para que desparezca toda ese postureo que está impidiendo al propio golf salir del guetto de paredes de roble en el que se pensaba que podía estar viviendo toda la vida.

Y lo que, al final, pienso es que si a mi, que soy un mindingui perdido en el mundo, me está pasando esto con mi club, y en lo que yo puedo aportar... oh my god! qué es lo que tiene que estar pasando por ahí!

Ver a los amigos del golf, lo mejor.

En definitiva, a mover el culito (gerentes, campos, marcas, productores, fabricantes, organizadores, operadores,...), cada uno hacia dónde pueda o mejor entienda, que queda poco de lo que hablar (y menos, por favor, desde el deber ser) y bienvenidos al mundo lo real, del 'no hay dinero'. Mira por donde, algunos somos felices si sólo hay el justo, y si te lo ganas y te lo llevas, que sea porque te lo mereces. Y otra evidencia, que a ésa ya habéis llegado la mayoría de vosotros solitos: sólo con recortes y mejor gestión del gasto, no vale.

De todo lo leído por ahí, además de las cosas de materiales y novedades típicas, y algún que otro resumen más o menos interesante (por supuesto, desde la oficialidad de Madrid Golf, nada que contar... los vendedores de espacio no se han enterado que contando bien las cosas hay más probabilidades colocar más stands), me quedo con el testimonio de la vuelta que por Ifema se dio Pablo Herrero para Golf76.com.

Os he dejado un segundo álbum en el FB, y acabad bien la semana, gentes del golf.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Sr. Belindo, hasta hace un rato no habia leido sus post sobre la Feria Madrid Golf 2014 y no me he podido resistir a escribirle estas líneas.
Quería darle la enhorabuena por el fondo de sus reflexiones, la coherencia, el baño de realidad y todo lo demás. En estos momentos en que no podemos ser optimistas al menos seamos positivos. Ya está bien de llorar, ahora toca remangarse pero de lo lindo!
Como bien dice, realmente lo que falta es esa creatividad que tanto sacamos en los momentos de apuro y que parece que no llega a los altos cargos. Todo aquel que ocupe un cargo de responsabilidad (y ser presidente de un club de golf o de una comunidad de propietarios es un cargo de cierta responsabilidad) debe ser una persona especial, de gran valía e incluso excepcional...si no es así dejennos a otr@s ocupar su cargo que seguro lo haremos infinitamente mejor.
En los últimos años (y van para siete años), nos hemos convertido en un pais de zombies y de llorones, ya está bien!
Agradecerle de nuevo sus palabras, de obligada lectura y que con mucho gusto he reenviado a toda mi lista de correo.

Seguiremos disfrutando del golf :)
Muchas gracias.

J.M. Fenollar

David dijo...

Estimado JM Fenollar, por comentarios como el tuyo merece la pena seguir en este camino, a veces, menos recto que nuestro juego en el golf course. Mil gracias por tus palabras, un abrazo! ;)