martes, 1 de febrero de 2011

Belindeo, puro belindeo

Tenía pensado publicar un post sobre la pasada Gala del Golf Navarro y mi visión de cómo se presenta el año en el panorama golfístico local, pero la actualidad manda, y si tenemos pescado fresco... vamos a comérnoslo antes de que se ponga malo!!

Como no, los Iza Brothers, en el tomate durante la Gala.
 
El post de análisis en el 'Debate del Estado del Golf Navarro', a la nevera, que ahí hay tema de sobra, y aunque algunos parecen ir dándose cuenta de cositas, pues no se vayan a pensar que por publicar unas cuantas fotos y un pdf en el feisbuk se está comunicando institucionalmente, que por hacerse un perfil de chufla con una onomatopeya de tú club en twitter se está en la onda y con poso de conversación, o que se nos han olvidado los poco acertados discursos presidenciales del mismo día de la Gala. Todo a su debido tiempo.
 
Lo que no puede esperar, y ya que 'casualmente' hay material para ello gracias a SwissHec, es el momento de puro belindeo que tuvimos el pasado domingo en Gorráiz, con una vivencia que, espero, me haga crecer mucho como golfista y como persona. Realmente, todavía no me he recuperado (pese a que las lecturas son positivas y parece que este 'canelismo' es condición 'sine qua non' para seguir evolucionando en este santo y bendito deporte llamado GOLF), y os cuento brevemente, porque si... ya lo habréis visto, dónde esté una imagen (o un vídeo de 1 min), que se quiten las palabras.

Los amigos riojanos, en su última visita.
 
De cara a preparar el match que celebraremos el próximo domingo 6 de febrero ante la cuadrilla amiga de Los Gatuperas riojanos, SwissHec y yo salimos al campo, cada uno con nuestra película: Héctor, con las disquisiciones propias de su handicap: sé jugar, y mucho, a golf, pero sin cancha, ni trabajo, ni continuidad, llevo tres meses que no le doy a la bola... y yo con la de haber sufrido por el arrastre, chopada y frustración el día anterior con Gerardo Galnares, en un día de perros dónde el golf no me iba a venir a ver ni desde la lámpara de Aladino.
 
Y, como suele pasar, así fue la fría y desangelada mañana... mi golf volvió y él no tuvo su día. Se veía venir. En esas embrabuconadas que te pillas en el tee del 1 de no querer ni puntos, me ventilé a Swissec en el hoyo 11, después de pasar con -1 por el 7, y al par del campo en la primera vuelta. Hice buena la mítica frase de Jack Nicklaus de que 'el golf es un deporte que se practica 50 metros antes de bandera', y la verdad, sentí la magía no sólo en el juego, especialmente el corto, sino en el andar por el campo, ya que con toda la pachorra pinché la bola en el 18 con un +2 del recorrido.
 
Mi estómago sentía el mismo mariposeo que cuando, con diez años, te da un besico la chica que te gusta de clase y, pese a todas las 'precauciones' y pensamientos 'no negativos' posibles... en el 18, se mascó el drama. Paradójicamente, fue habiendo llegado de 4 a green (el último aproach ya evidenció mi canguelo) y en la faceta del juego que mejor había desarrollado esa mañana. Cuatripateo y un 8 que me hizo volver a sentir lo que soy: un belindo.


 
A partir de ahí, vosotros mismos, porque seguro que alguno ha pasado por éstas o peores. Desde luego, los 78 golpes siguen siendo mi mejor resultado a Gorráiz, y con él, me puedo dar con un canto en las narices, pero desde luego, ese frío domingo de enero (en el que afortunadamente unas horas más tarde Osasuna no hizo que me dirigiera a las 10 de la noche camino de la vía del tren), quedará grabado a fuego en mi memoria golfística.
 
Como siempre, si quieres contarme tú historia, tú 'cagada', tú experiencia, hazlo aquí mismo, no te cortes, ésto puede tener un componente de autoayuda colectivo importante, jajaja... pero un apunte final, a modo de parábola, como la de los panes y los peces: la grabación de SwissHec no es casual. Él y yo pensamos que estábamos retratando un momento mágico, un momentazo de 75 ó 76 golpes en el golf del Belindo, así que, ya sabéis: cuando salgáis a un campo de golf, procurad dejad el subconsciente en el cuarto de palos.
 
Buena semana gentes del golf

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Se me ponen los pelos de punta viendo el video. Cuanto lo siento, pero eso es lo que tiene este deporte. La gloria es corta. A pesar de todo GRAN VUELTA. Saborealo bien, amigo.

Jack

David dijo...

mil gracias Jack, un pasito más en ese crecimiento por el que pasamos todos, un abrazo !

Swiss dijo...

Don't worry brother, eso es algo que nos ha pasado a todos la primera vez (incluso la 2ª, 3ª...) que llegamos al último hoyo con tarjeta de record.

Recuerdo en ese mismo hoyo la 1ª vez que llegué al par y tenía que meter un putt de 1,5 m parecido al tuyo. Sólo puedo decir que me tuve que quitar de la bola de lo que me temblaba el pulso al mover el putt y por supuesto al final lo fallé.

Pero eso te hace crecer, de los errores se aprende más que de los triunfos, la próxima vez tendrás otra actitud, te lo aseguro.

El domingo a por los Gatuperas. He estado entrenando y la fiesta ha cambiado bastante.

Un saludo para Jack, una pena que no vengas el domingo

fjromero33 dijo...

Amigo Belindo, una auténtica pena, pero se aprende más de estos errores que de las victorias, y por supuesto habrá más oportunidades y entonces no fallarás ;o)
A todos nos ha pasado, y también medias vueltas al par o bajo par y en el tee del 10 pensar que por mal que lo hagas bajas de 80 y terminar la vuelta con 83 u 84... es duro el golf!
En fin,nos vemos este domingo con los cuchillos afilados. (Hay un rumor en la red que dice que @berneditus va a lavar sus palos para la ocasión...)

David dijo...

muchas gracias por vuestros apoyos y consideraciones, majetes, está claro que esto es todo un vía Crucis que no se salta... ni Tiger ! un abrazo !

Aguirron dijo...

Después de los comentarios infinitos en Twitter, algunos "desafortunados" quiero darte ánimos con mi escarnio público. Yo iba -1 y de dos a 40 metros en el hoyo 15 (par 5). Veía un sol espléndido en mi tarjeta pero se tornó nublado enseguida. Tripateo al 15, tripateo al 16 a 3 metros de bandera, tripateo al 17 a 5 metros de bandera y boguie al 18 con golpe al aire incluido. Como diría un futbolista, GOLF ES GOLF.