lunes, 21 de febrero de 2011

Una de tapados?


Los dos players, antes de jugar.

La historia no es nueva, y a buen seguro que la que os cuento, tampoco es de las más fuertes que hayáis vivido o escuchado, pero mi última visita a La Grajera para disputar el Match Play Individual del Club hace unas semanas, me ha recordado esa figura tan clásica dentro del golf amateur como es la del tapado (emboscado, pirata, o cómo quiera que se le conozca). Si, si, hablamos de esos golfistas cuya horma del handicap está, como diríamos,... desajustada ?¿? creo que todos sabemos a qué nos referimos.
 
Pedro Muro, el handicap 18 al que le tuve que dar 5 puntos en mi primer y único partido (y que se ventiló al Belindo con una primera vuelta de 38 golpes, 11 pares y 4 boguies en los 15 hoyos que le duré), mereció ganar o, por lo menos, yo no supe aprovechar mis opciones (que las tuve, en esos momentos claves que visualizas con posterioridad, como pasa en todos los partidos) y por tanto, me llevó con la lengua fuera por el exigente recorrido de La Grajera (aunque ahora esté sin demasiado rough y prácticamente de azules... me parece un campo dentro de la categoría de 'Magno').
 
Pedro jugó con la tensión debida en este tipo de enfrentamientos, no falló, y cuando tuvo que rematar la faena, lo hizo. Así que, entre sus trazas de 'ruralgolfer', sus permanentes y dicharacheras conversaciones sobre embotelladoras de vino y la vida en las bodegas, y mi poco conocimiento del campo para tales lides (era mi segunda vuelta a este bonito recorrido), Pedro me dió toda una lección de saber competir, y ante eso, no cabe más que felicitarle.
 
Tampoco puedo afirmar que Pedro fuera un tapado. Hay quienes lo sabrán mejor que yo... a mi sólo me queda decir que éste buen hombre de Lapuebla de Labarca, además de parecerme una persona maja, apasionada por el deporte (en general, ex-futbolista, ex-ajedrecista, pelotari en activo y buen representante del belindeo) y excelente competidor, no es de lo más fuerte que he visto por ahí. Seguro que vosotros, tampoco.
 
Recuerdo un Trofeo de Call Play que fuimos a jugar a Murcia, donde el vencedor no tuvo los bemoles de ir a coger el primer premio con 56 puntos (entre otras cosas, porque hubiese acabado en cualquiera de los lagos de Roda Golf) o un chaval de Lerma con el que compartí partido la única vez que he jugado en ese campo (en el BMW) y que, no sólo ganó, si no que confesó que llevaba dos años planteándose las vacaciones con su novia con el mismo modus operandi.
 
Son cosas que pasan en el golf 'para malos'. Sin embargo, de esta aventura riojana (en La Grajera, una vez más, me volvieron a tratar como un rey), me volví con una lección, que me la dió la chica que atiende las salidas en la Casa Club, de manera brillante: a lo largo de toda la semana previa estuve pensando en cómo sería mi inscripción y cuota/precio de participación (ya que no soy socio de allí, pero tenemos correspondencia) y qué operativa tenía ante mi para sucesivos días.

Perdices cerca del tee del 2.
Una vez más, estas cosicas tiene el golf (y la vida, supongo), tal y como me recordó la moceta tras formalizar mi inscripción: primero gana y, luego, ya veremos. Y así fue... no hubo más que mirar. Genial
Belindo, genial, una vez más, vendiendo la piel del oso antes de cazarla y eso, en este deporte, se paga, vaya si se paga. Eso si, féliz como las perdices de la foto ;o)
 
Buena semana, gentes del golf

2 comentarios:

fjromero33 dijo...

Siento tu eliminación del Match Play, me hubiera gustado que pasaras de ronda, al menos para volver a verte por aquí en marzo ;o)
No he jugado con Pedro Muro, por lo que no sé hasta donde llega su grado de embosque, pero seguiré su trayectoria y te informaré.
Nos vemos en Lerma, amigo!

David dijo...

Muchas gracias por los ánimos, Javier, la verdad es que tenía puesta bastantes ilusiones en esa competi, pero bueno, esto es golf y, sobre todo, para hacer algo me tendré que dar alguna vueltica más por La Grajera... me encanta !!! thks a lot, friend ;o)