lunes, 2 de septiembre de 2013

Matrimonios en el golf

Se me ocurren una cuantas cosas para comentar del torneo Helvetia que disputamos este pasado domingo en Gorráiz (que, por cierto, vuelve a entrar en semana de huelga, tema del que, también, se podría hablar largo y tendido). Dado era en modalidad por parejas, me centraré en un tema, y muy concreto: los matrimonios en el golf.

Virgina y Julio, el domingo en Gorráiz.

Junto a mi pareja golfística 'bambi' Charly Lacunza tuvimos la fortuna de disfrutar de una fantástica jornada de golf junto con un matrimonio que nos hizo ver cómo se pueden fregar platos juntos, y luego, ayudarse a leer los greenes: nuestra pareja de partida, Virginia y Julio, nos hicieron pasar un rato fantástico, desplegaron su mejor juego y amabilidad para que los cuatro, unos en más armonía que otros, hiciéramos, más que un gran torneo, muy buenas migas por el campo. Ya se sabe que estás cosas, cariño, nunca son fáciles, jajaj!

Paco y Marisol, con su trofeo.

Sin abandonar el ámbito matrimonial del golf, la otra gran alegría de la jornada la dio Marisol, quién, también junto a su marido Paco Moreno, le metió un buen bocado al handicap con su segundo puesto, una bajadita de esas que le harán pagar unos cuantos Chardonnays durante los próximos meses a las amigas. Sin embargo, no tan acostumbrada como el jugón de Paco a recoger trofeos, a mi entrañable belinda se la veía radiante. Enhorabuena Marisol.

Imagino que conocéis cuatrocientos veintidós mil casos similares a estos, y que se podrían escribir tratados sobre el golf, el matrimonio y la madre que los trajo al mundo... me parecen temas mucho más fascinantes que saber el ganador del Deustche Bank o si Tiger a cambiado el grip.

Golf and Love.
Son otras muchas las parejas y matrimonios que juegan juntos (ahora se me vienen unos cuantos a la cabeza). Echando una ojeada rápida por ahí he visto que aquí cerquita, en Zuia, llevan celebrando varios torneos de Matrimonios con bastante éxito. Pero es que si a los dos les gusta el golf, la idea no es mala... más bien, todo lo contrario.

En definitiva, con premio o sin él, que más da: matrimonios al campo, a jugarse la cena... y a conocerse mejor, quién sabe, si de verdad, que ya sabéis que el golf nos retrata. Me encanta, envidia sana.

Buena semana gentes del golf.

2 comentarios:

antonio san roman dijo...

Yo conozco a muchos matrimonios que disfrutan juntos del golf, y me encanta.
Gracias por tu blog Mike ¡¡¡¡¡

David dijo...

muchas gracias Antonio, por el comentario y los halagos! abrazo! ;)