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martes, 4 de febrero de 2014

Con los norteños en Rioja Alta

El pasado finde me pegué la primera excursión del año, que fue mini, junto a Charly y bien cerquita, a Rioja Alta, en un sarao de esos que montan los del Club Norteño. Llevaba casi todo el último trimestre de 2013 sin salir de Pamplona entre tanto Master #VBYE, mal tiempo y circunstancias varias y fue un verdadero 'punto de fuga' y buen cierre de mes.

De excursión con el Charly.
Bien es cierto que tal y como está últimamente el tiempo por el norte de la Spain, y las constantes lluvias y borrascas, más que el propio frío, que ese parece que vendrá ahora, estamos jugando más entre chapapote y barro a 'water golf' que a otra cosa. Visto así, el que no lloviese fue una bendición.

Los Allende Brothers.
Esa fue una de las principales alegrías del día: salir de Pamplona diluviando, pasar por Estella con más agua si cabe, llegar a Logroño y seguir cayendo y, oye... pisar Cirueña y, hasta última hora de la tarde que nos volvimos, y que fue cuando cayó una granizada épica, tuvimos todo el día seco. Eso si, con unos vendavales y ventoleras que movían la bola de green, e hicieron de hoyos como el 7, 8 o 14 un infierno. Infiero, pero seco.

Buen ambiente.
Fue otra de las gratas sorpresas de la jornada: ver cómo el recorrido de Rioja Alta está, en esta época invernal, con greenes y calles dónde la bola ni se empotra, y hasta rueda. Todo un lujo para como se ponen las cosas por aquí en estas fechas, y un motivo para felicitar a Jorge, Salva y todo el equipo del Club por cómo tienen las cosas.

Día y campo, espectaculares.
La cuestión era pasar un rato más que agradable con estos norteños, que son majos y dicharacheros, y viejos conocidos, y así fue, aunque el formato de sus quedadas, o la definición de 'evento' que se gastan, siguen estando un poco lejos de mi comprensión. Ya se sabe, será que tengo una única neurona, y a veces, ni la encuentro. No os preocupéis, son mis cosas, ellos ya lo saben.

Con Miguel y Javi, todo un estelar.

La última sorpresa del día, porque, as usual, de la mitad de las cosas me entero cuando llego, fue que tuve la grandísima suerte de desvirtualizar a una de las personas que más ganas tenía desde hacerlo, desde hace tiempo además, como es @MiguelAPSa, un hombre que siempre ha estado ahí, y con el que haber compartido 18 hoyos supuso una gran alegría. Mucho ánimo con tus cosas personales Miguel, y ahí quedan las cuatro horas de buena cháchara y de ver cómo podemos seguir en el loop... está claro que el golf, en nuestra partida, lo puso Javi Allende.

Buena semana gente del golf.

El Secre, comiendo verdurita... yo también te quiero, Óscar.

NOTA: Al hilo del tema de la zampa, podéis ver en la noticia en la web del Club el buen relato del Secre, Óscar (zorionak por lo de la Ford League ;o) que de eso sabe bastante.

lunes, 12 de marzo de 2012

Reservas contra Cosecheros


El finde tuve la oportunidad de asistir a otra de las fiestas con las que el Club Norteño de Golf inicia su temporada: el tradicional enfrentamiento entre Reservas y Cosecheros. No me preguntéis muy bien quiénes eran los unos, y quiénes eran los otros (que yo le doy al mosto), pero Rioja Alta nos regaló un fantástico día con un montón de amigos y conocidos de esos que andamos todo el día de palique aquí por allí con el golf y, si... creo recordar que vencieron los Reservas.

Gran partido estelar.
La cuestión es que este enfrentamiento 'enologolfístico' (que palabro me he inventado, no?!? ;o) es el que da pie al inicio de la Liga Norteña, principal iniciativa de este animado grupo de jugones, juntados de aquí y allá, de reconocida afición a lo gastronómico en sus quedadas (la zampa de Caparrones, Patatas a La Rioja y Jarrete de cordero con el que dimos cuenta al final del día volvió a dar fe de ello) y que no persiguen mucho más que pasar un buen rato con el golf y la amistad como pretexto.

Club Norteño de Golf es igual a zampa asegurada.
Además de disfrutar de un partidazo con Javi, Jorge y Oier, tuve buenas sensaciones en el campo, y una de las mayores alegrías del día con Jesús, nuestro compinche de Zuasti y de SoloReglasGolf.com, que se volvió a Pamplona (gracias Sir Olarquiaga, que bueno que le guste conducir ;o) con un merecido tercer puesto y esa pequeña bajadita de handicap que tan rica sabe.
Buena semana, gentes del golf.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Zampar y jugar a golf

Básicamente, eso es lo que hicimos el otro día en Larrabea, en el marco del Grand Prix del Club Norteño de Golf, después de juntarnos medio centenar de chalaos a batirnos en la fría Siberia-Gasteiz tras el reclamo de esta buena cuadrilla de gente, y a la comba de otros viejos conocidos del #SocialGolf, como son los amigos del Twittour (Jorge y Víctor, fundamentalmente) y los Gatuperos riojanos de Romero, Medina, el Calvo, y Cia.

Mi partida, un lujazo.

Como no podía ser de otra manera, una vez se fueron los hielos de las campas alavesas, el día quedó genial para jugar a golf y, yo particularmente, que llevaba un mes sin tocar un palo ni salir al campo, sufrí de lo lindo (los 18 puntos y mi antepenúltima posición, creo, así lo atestiguan), pero flipé en colores, por dos razones:

. la primera, porque me tocó una partida de ensueño con Jon Anduaga (hcp 0,3 que había hecho hacía tres días un 64, se llevó el scratch con un 69 –que bien apunto, eh Jon!- y es un jugón fantástico y con una cabeza muy bien amueblada), el maestro David Bedia (gracias tocayo, nunca había visto morder así la bola, ni esos backspin en directo) y Martín, el hombre tranquilo y agradable, que con su hcp 1.6 demostró estar a la altura de sus contrincantes. Sólo di la talla en el hoyo 1 (hcp 1 del campo), en el que hice el par tirando el putt más corto. Todo lo demás, dantesco, que diría Nacho Lassa.

. la segunda, y que era más importante que el resultado, fue compartir golf, zampa, competición, armonía, y también un poco de fiemitud masculina (si, chicos del Club Norteño de Golf, necesitáis una mano femenina que os de un repaso… urgente! jajaja) con toda una cuadri de chalados por ‘lo nuestro’ y la Gastronomía, que culminó con una espectacular alubiada de la que todavía no me he repuesto. A Oier, Javi, Xabi, Oscar, Aitor y toda la cuadri de Norteños, mi más sincera gratitud y enhorabuena por el Grand Prix, prometo seguir apoyando vuestras iniciativas, comilonas y competiciones, especialmente, la más importante, esa Liga Norteña durante el 2012. Lo de entrar en el Foro sabéis que mi religión 2.0 me lo prohíbe ;o)

Las Alubias, magnas.

Para variar, tenéis un reportaje fotográfico de lo más ‘salao’ en un álbum en el FB y si ayer me seguisteis vía Twitter, y el hastag #granprix, pues todo lo que os estoy contando, sobra.

Buen final de semana, gentes del golf, y ya sabéis, de cabeza a por el 2012. Urte Berri On!

NOTA. Este post ha sido escrito, editado y publicado en menos de 1h desde la Biblioteca Pública de Mendillorri… thks! (para que los que crean que esto es complicado, peligroso o inaccesible ;o)

lunes, 14 de noviembre de 2011

La vida es… sin login

De un tiempo a esta parte, los mejunjes sociales (entiéndanse redes, quedadas, grupos, eventos,…) no paran de crecer a mi lado y yo, que soy tímido y esquivo… no puedo más que aproximarme a todo aquel que me lo pide, faltaría más. Encantado de ello ;o) Pero también es cierto que veo unas constantes que subyacen en muchos de estos entornos y que, además, son como la pescadilla que se muerde la cola, acaban convergiendo en un mismo punto que no acabo de entender y que me resulta, como concepto, inviable: la visibilidad de lo oculto. Me explico.

Miguel (@miguel_ortigosa), jugón riojano que estudia en Madrid.

A raíz de la invitación que me ha hecho la gente del Club Norteño de Golf para formar parte del mismo, o con la gestión que se hace de cierta información en el web y cuenta del Twittour en Twitter, o cada vez que me presentan, invitan o veo una nueva red social, normalmente de golf, pero las hay de todo tipo de pelajes y condición, quiero defender (y lo haré a capa y espada) que la vida es… sin login.

Buenos puros me han metido por no gestionar adecuadamente la información a través de esas vías restringidas (que, todo hay que decirlo, son las reglamentarias y lo aceptas si o si, si quieres estar ahí), pero lo encuentro un sinsentido y, además, soy un despistado y un cojonazos (como muy bien dice Javi Romero ;o) para acceder a un entorno de información que, o bien es caviar, o el oro de Fort Knox o el premio millonario de una primitiva, porque si no, no entiendo que esté bajo candado de una (otra?) login y password o acceso numérico pin, candado y secreto (está claro, y lo repito, que yo soy de letras, y comparto la vida más con poetas, que ingenieros y matemáticos).

Los cuatro de la partida en La Grajera con la Liga del Vino.

Hasta ahí, también puedo llegar a entender que a la gente le guste hablar de sus cosas y cositas en ‘privado’ y que, todo eso, no es de dominio público. Vale. También puede haber razones temporales, de puesta en marcha o de idoneidad en función del proyecto y situación, y eso, lo marca la vida y las circunstancias (creo que es el caso de Periodistas Navarra y HackHackers en FB, que no se ha abierto hasta no tener un quórum, masa crítica y orientación clara, no se hará público, puede ser un ejemplo).

Pero lo que no me explico es que esos ámbitos de información restringida, para hablar de cosas muy poco privadas, además, luego, en su mayoría, reclamen atracción, quieran ser interesantes y pretendan tener vocación de ser compartidos, usados y proyectados hasta el infinito, si les dejasen, o simplemente, generar empatía, afecto, o afinidad… pero si no sabemos qué coño está pasando, cómo voy (vamos) a hacerlo nuestro!

Bordado bien chulo de los Norteños.

Si, para más sorna, te quejas de que tienes mucho tajo, lío y tinglado tecnológico para gestionar en un día a día que crece (sin que, normalmente, te dediques a ello de manera full time), en las mil y una flautas que hay que mover para que todo este ‘okas’, o de que no te están sacando, llamando ni haciendo ni pajolero caso, porque tienes que contar dos veces las cosas (a los de dentro, y a los de fuera), y no lo haces, porque te vuelves loco, y es complicado… pues entonces, es como si me dieras una patada en las tripas.

No estoy diciendo que des tú número de cuenta, ni tú clave de mail, ni el acceso al panel de tú blog, o ficha de empleado… no. Pero, sinceramente, no creo en los ámbitos de trabajo excesivamente cerrados, menos si son de gentes y cuestiones públicas, y ya tengo suficiente con las passwords que meto en mi correo, en Blogger, en Twitter y en FB. Respeto a todos los demás, pero mis redes, o mejor dicho, la gente con la que quiero hablar en mis redes, están ahí, y, una de dos, o me regalas un coche, o me cuentas una historia muy bonita… o no sé para qué quieres que acceda a tu sitio logueado.

La silueta y el drive de Óscar Otegi, de impresión en sábado pasado.

Creo que en este caso, el mejor símil es aquel de ‘donde va Vicente, va la gente’ y si Vicente anda por las grandes redes (hoy… mañana, ya veremos), pues no me pidas que vaya a otro sitio, a no ser que tengas a la Princesa Azul esperando, y yo no lo sepa. Más bien, te sugiero el camino inverso: deja de mirarte al ombligo, y ve a compartir lo tuyo donde está todo el mundo que, por cierto, está con ganas de hacerlo, en abierto y aportando un montón de información, enlaces, visiones y escenarios interesantes.

Al final, resulta difícil combinar privacidad con visibilidad en su justo grado. Pero ahí es donde está el trabajo, en la medida de las cosas, de las nuestras y de los que nos rodean, y de los objetivos que persigamos. Y he dicho medida, no me hables de la ‘media’, que Nacho Vidal ya demostró que esa métrica común no servía para nada a la hora de hacer ciertos ‘negocios’.

Miguel Ángel, compañero de partida en Logroño.

Espero que con este post, un poquito alejado del golf, aunque proveniente de él y de sus gentes, haya quedado respondido el DM (mensaje directo de Twitter) que me envió hace unos días Javier Allende, uno de los cracks del Club Norteño de Golf, preguntándome qué podían hacer para empezar a darle movimiento a un grupo al que espero pertenecer (si, también después de escribir este post) y que a lo largo de los dos últimos años ha ido aunando los esfuerzos, inquietudes y el empeño de casi un centenar de jugones de todo el territorio nacional (aunque luego haya mucha naturaleza norteña en el asunto, sobre todo, por el carácter gastronómico, jovial y dicharachero de muchos de sus miembros).

Un colín, lo único que nos comimos Óscar y yo.

La fotografías que ilustran este post son del partido que jugamos el sábado en La Grajera, otro fiera del Club Norteño como Óscar Otegi, y yo, junto con Miguel Ortigosa y Miguel Angel, y que nos sirvió para tener una fantástica tarde de golf, ya que ni Óscar y yo hicimos méritos suficientes como para entrar en la final, algo que si que consiguieron nuestros compis de partida. Enhorabuena.

Buena semana gentes del golf.