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martes, 27 de mayo de 2014

Gambiteando por Jaizkibel

El pasado sábado estuve junto a Charly en el Circuito Premium de Gambito que se celebró en Jaizkibel, y fue una excelente oportunidad para volver a ver el precioso recorrido donostiarra en un día de golf excepcional, si nos atenemos a la que cayó el viernes y el domingo. Fuimos por cortesía de uno de sus sponsors, Circuito Golf y desde aquí nuestro agradecimiento.

Bonito fly.
El fly que nos tocó ayudó bastante a que el día fuese 'nikelado', puesto que Ignacio y Luis Chillida demostraron ser, además de jugones y majos, dos local players de primera.

Buena conversación, cuchicheos de algún secreto aún desconocido de ese majestuoso recorrido (no os liéis, nada de ayuda en el juego: por ejemplo, que en los últimos 2 años se han recortado más de 200 árboles para oxigenar el recorrido, que se están drenando calles, por qué los greenes vuelven a estar como siempre los hemos conocido,,, y tal y cual) y, sobre todo, mucho y buen golf.

Calle del 11, desde el tee.
Personalmente, no me puedo quejar: llevaba un mes sin coger los palos e hice 32 puntazos a base de un juego recto, sólido y, como no podía ser de otra manera cuando llevas tanto tiempo sin jugar con asiduidad, sin finura en el putt y en el juego corto.

Aún así, el birdie que le hice al 4 o el par del 11, con una madera 3 de 200 metros a green gloriosa, además de otra montonera de pares, bien valen todo el sábado. Ignacio se descojonaba conmigo por haber bendecido al Señor en plena calle tras regalarme ese golpe, y ver bolar mi bola hasta quedarse a cuatro metros del hoyo en una mañana así. Últimamente, no puedo pedirle a mi golf mucho más.

Carpismo de Gambito, todo un clásico.
Por contra, no yo no pude más que soltar una gran carcajada cuando, después de meter putts desde todas las distancias y sitios, va el buen hombre y me suelta que su mujer le dice que no sabe puttear. Claro, su señora esposa es hcp 0.5. Eso es un matrimonio.

Y así, toda la mañana.

Después unos cuantos cacharros de esos que tanto furor hacen después de 18 hoyos, y con la fresca de última hora, un succesfull sorteo (por aquello de que el Charly me garantizó que seré su acompañante en el kit de estancia y greenfees que le tocó) y comprobando que el abolengo en Jaizkibel se encuentra al límite de lo rancio, nos volvimos tan contentos.

Lisandro, sheriff en la plaza.
Una mención y abrazo muy sentidos a Lisandro, el hombre Gambito en Jaizkibel es esta ocasión, que además de aguantar todo el finde al pie del cañón con el chiringuito a vueltas entre galerna y chaparrón, se portó de cine con nosotros. Muchos años viéndonos, my friendo.

Buen día gentes del golf.